Contaminación del aire en el hogar: una amenaza subestimada para la salud y la vida
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Cuando hablamos de contaminación del aire, muchas personas piensan primero en el smog sobre las grandes ciudades o en los gases de escape del tráfico intenso. Lo que a menudo se pasa por alto es que, para miles de millones de personas, la contaminación del aire más peligrosa no se produce en el exterior, sino dentro de sus propios hogares. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la contaminación del aire en el hogar como uno de los mayores riesgos evitables para la salud a nivel mundial.

¿Qué es la contaminación del aire en el hogar?
La contaminación del aire en el hogar se produce principalmente al cocinar y calentar con combustibles sólidos como madera, carbón vegetal, carbón mineral, estiércol animal o residuos agrícolas, así como con queroseno. Estos combustibles suelen quemarse en fuegos abiertos o cocinas ineficientes, a menudo sin una ventilación adecuada. Durante la combustión se liberan altas concentraciones de contaminantes nocivos, entre ellos partículas finas (PM2.5), monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y otros gases tóxicos. En espacios cerrados o mal ventilados, los niveles de contaminación pueden superar ampliamente los límites recomendados.
¿Cuántas personas están afectadas?
Según la OMS, alrededor de 2.100 millones de personas en todo el mundo siguen utilizando combustibles contaminantes para cocinar a diario. Las regiones más afectadas son África, el Sudeste Asiático y partes de América Latina. A pesar de los esfuerzos internacionales, se estima que en 2030 unos 1.800 millones de personas seguirán sin acceso a soluciones de cocina limpia.
Impactos en la salud: mucho más que humo en la cocina
Las consecuencias para la salud son graves. La contaminación del aire en el hogar provoca aproximadamente 2,9 millones de muertes prematuras cada año, lo que la convierte en una de las principales causas ambientales de mortalidad a nivel mundial.
Entre las enfermedades más relevantes se encuentran:
Enfermedades cardiovasculares, como infartos
Accidentes cerebrovasculares
Enfermedades respiratorias crónicas (EPOC)
Infecciones respiratorias agudas, especialmente en niños menores de cinco años
Cáncer de pulmón, sobre todo en adultos con exposición prolongada
Resulta especialmente alarmante que una parte significativa de las neumonías mortales en niños pequeños esté relacionada con el aire interior contaminado.

Mujeres y niños soportan la mayor carga
En muchos hogares, las mujeres y los niños pasan más tiempo cerca de las zonas de cocción y, por tanto, están más expuestos a los contaminantes. Los efectos sobre la salud incluyen enfermedades respiratorias, problemas oculares y daños a largo plazo en el corazón y los pulmones.
Además, la contaminación del aire en el hogar agrava las desigualdades sociales: la recolección de combustibles consume tiempo, limita las oportunidades educativas y desvía recursos esenciales.
Impactos ambientales y climáticos
Más allá de los efectos directos sobre la salud, la contaminación del aire en el hogar también contribuye a la contaminación del aire exterior y al cambio climático. La combustión incompleta libera contaminantes climáticos de vida corta como el carbono negro (hollín) y el metano, que contribuyen de forma significativa al calentamiento global.
¿Qué recomienda la OMS?
La OMS subraya que el acceso a soluciones limpias para cocinar y calefaccionar es fundamental para mejorar la salud, proteger el medio ambiente y fomentar el desarrollo social. Entre las principales medidas se incluyen:
Combustibles limpios como electricidad, gas o biogás
Cocinas modernas de bajas emisiones
Mejor ventilación en los hogares
Políticas públicas e inversiones en energía limpia
Fuente: www.who.int




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